El Equinoccio es ese momento del año en que el día y la noche tienen igual duración en todos los puntos del planeta excepto en los polos. Sucede el cambio de estación anual contraria en cada hemisferio de la Tierra, o sea, se inicia la primavera en el norte, y el otoño en el sur. El Sol pasa de sur a norte, de polaridad negativa a positiva.

Cuando ocurre el Equinoccio los dos polos de la Tierra se encuentran a igual distancia del Sol, cayendo la luz solar por igual en ambos hemisferios. A partir de este momento en el polo norte el día tendrá seis meses y en el polo sur la noche será también de seis meses.

Uno de los lugares más concurridos ese día es la Pirámide de Kukulkan o Kukulcán, en Chichén Itzá, Yucatán, México, con la representación maya de Quetzalcóatl, un dios tomado del panteón de la cultura tolteca. En sus escalinatas y particularmente en sus pretiles o balaustradas, se proyectan durante el transcurso del día del equinoccio las sombras de las aristas de las plataformas que conforman el impresionante edificio, creando así la imagen del cuerpo de la llamada serpiente-dios.

Al paso de las horas, la sombra de la serpiente, proyectada por el Sol, en un cálculo que no cesa de admirarnos por su exactitud, parece moverse descendiendo y rematando en la cabeza pétrea situada en la base inferior de la escalinata. En ese momento todos los participantes estallan en exclamaciones jubilosas y confirma el gran conocimiento astronómico que tenían los mayas sobre estos fenómenos astronómicos, la llamada precesión de los equinoccios, las estaciones, los cometas y los eclipses entre otros.

El Equinoccio de Primavera